Ha sido justo hoy, un sólo instante,
pequeño.
Esa niebla dentro,
la he notado,
en los huesos,
en los músculos,
en mi sonrisa,
congelada.
Lo he visto, claramente: que mientras yo, hasta hoy, creía que, todavía me estaba comiendo a la vida, la vida me había tragado por completo con sus fauces.
Al detal
-
—Te compro ese pensamiento. ¿Cuánto vale?
—¿Te gusta? No tiene precio.
—Sí, me gusta cuando piensas en mí.
Pagó con silencio y se quedó con el pensamient...
Hace 5 horas

3 comentarios:
Gata,
Tan pocas palabras encierran tanto...
Besos
S.
Yo también pensaba que me comía la vida. Ha de ser un sino...
que gran verdad....enhorabuena...
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